Busto masculino elaborado en porcelana blanca, que retrata a un hombre en una pose reflexiva. La decoración en lustre dorado asume un papel central. Las hojas que recorren su rostro y brazos se despliegan como un rastro luminoso, una presencia sutil que evoca la forma en que la luz se filtra entre el follaje y proyecta patrones cambiantes sobre la piel.