1er Cru, un nombre que resuena con excelencia y refinamiento. Tributo a la noble herencia de los viñedos de la Maison, esta copa se convierte en la nueva creación emblemática de Lalique. Celebra el arte de vivir con elegancia, elevando cada momento de degustación a un ritual de placer y sofisticación. Cada curva, cada detalle cuidadosamente pensado, ha sido esculpido para intensificar los sentidos, ofreciendo una experiencia enológica inmersiva digna de los viñedos más prestigiosos del mundo.