Una pieza icónica, el florero Tourbillons fue creado en 1926 por Suzanne Lalique Haviland, hija de René Lalique. Inspirado en la delicadeza de un helecho en flor, Suzanne trazó las líneas de un florero animado por formas en espiral, una creación que durante un siglo ha encarnado la audacia creativa y la excelencia artesanal de la Maison.
Ahora disponible en dorado lúster brillante.