Feroz y majestuoso, el caballo encabritado se yergue con orgullo, encarnando a la vez elegancia y poder. Símbolo supremo de libertad, esta criatura de legendaria nobleza cautiva con su gracia y belleza. En su abrigo de cristal satinado repulido, congelado en un movimiento armonioso, el caballo encabritado encarna la esencia misma de la mayor conquista del ser humano: la del espíritu libre, el coraje y la generosidad. Lalique celebra 2026, el Año del Caballo en la astrología china, a través de dos nuevas esculturas. Signo del aventurero, del carismático y del leal, su nativo es decidido y apasionado.