Tres pequeños pájaros de cristal se unen al bestiario de Lalique con un encanto irresistible. Uno acomoda delicadamente sus plumas, otro picotea el instante presente, mientras el tercero, con la cabeza levantada hacia el cielo, parece escuchar el canto del viento. En cristal transparente o con pátina coral suave, estos juguetones Piou-pious encarnan momentos de dulzura cristalizada.